[ Cocina ]

El Hogar Gallego apuesta por la cocina del mar con un compromiso claro por la calidad del producto. El pescado y marisco llega al restaurante de Calella directamente de las aguas del Atlántico y el Mediterráneo, principalmente de la ‘batea’ de Cambados y las lonjas de Blanes, Palamós y Arenys de Mar. El culto al producto impera en toda la carta. La mejor carne de Galicia y una amplia variedad de productos de proximidad de los payeses del Maresme completan la oferta de pescado y marisco del día. El Hogar Gallego apuesta por la cocina del mar con un compromiso claro por la calidad del producto y la sencillez, con un servicio amable y personalizado. Productos de primera calidad que son seleccionados de forma diaria por el chef.

El acuario propio, con langostas, bogavantes, ostras y almejas, y el expositor a la entrada del comedor, son el mejor escaparate de la calidad del pescado y marisco fresco. Las piezas más suculentas (cabracho, gallo de Sant Pere, lubinas o los besugos) para ser cocinadas a la plancha, al horno, a la sal o a la espalda y que se presentan diariamente en un carro que los camareros enseñan a los clientes mientras revisan la carta y las sugerencias del día.
El Hogar Gallego abrió sus puertas en Calella (Barcelona) el 1977. Por su cocina han pasado ya tres generaciones. Toni Gordillo Bernárdez, hijo de Antonio Gordillo Lavado, es en la actualidad el chef de esta marisquería de Calella, que mantiene el equilibrio entre la cocina de mercado de su padre y la innovación que le otorga su formación y estancia en algunos de los mejores restaurantes del país.

Una larga trayectoria y el mimo por la excelencia que satisface unos comensales fieles avala los múltiples reconocimientos. El 1992 el restaurante obtuvo el Diploma Turístico de la Generalitat y desde 2013 se mantiene anualmente el Sol de la Guia Repsol.


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